Estamos a finales de julio y el paisaje es casi al completo amarillo. Venir por aquí es una gozada, carreteras tranquilas, paisajes abiertos… un mar de tierra que quiere parecerme infinito. Ya desde lejos vemos la muralla sobre la loma, tierra de campos y montes torozos se dan la mano, estamos llegando a la Villa del Libro, estamos llegando a Urueña.
Hace viento y han bajado las temperaturas pero al abrigo de estas murallas se impone un paseo tranquilo, tan tranquilo, que aquí dentro apenas hay que esquivar un solo coche. Me fijo en los letreros de las calles, en casi todos se explica por que las han llamado así y bueno, alguno es bastante curioso. Pero si por algo destaca esta Villa además de por su historia es por la cantidad de librerías que hay a día de hoy y lo característico de cada una de ellas y sus museos. Esta condición hace que ostente el titulo de Primera Villa del Libro en España.

El camino parece que nos lleva de una puerta a otra, aquí hay buenas vistas, kilómetros y kilómetros de tierras. No tardamos mucho en subir a la muralla y hacemos un buen tramo andando sobre ella, tierras, tierras y más tierras. A mí este paisaje me encanta.
Construir este conjunto llevo varios siglos, concretamente desde comienzos del S.XI a comienzos del S.XIII. El castillo fue lo primero a instancias de Fernando I el Magno y la muralla se ordeno levantar después a instancias de doña Sancha, hermana de Alfonso VII el Emperador. Esta villa se tuvo que reconstruir 1876 después de un gran incendio, pero paseando por estas calles aún uno puede imaginarse a personajes muy influyentes de la historia castellana que habitaron este feudo como la reina Doña Urraca en el S.XII reina de León y de Castilla.

Terminamos de dar el paseo, algunas fotos, un café mientras oímos de fondo los comentarios de los lugareños que juegan su habitual partida de cartas en el bar y nos recogemos. Ya en carretera hacemos unas cuantas paradas por el camino para observar como se abren paso los rayos de luz entre las nubes e intentar sacar alguna foto más 😉
